¿Gastamos más cuando somos felices?

Comprender adecuadamente el comportamiento del consumidor es indispensable para motivar su atención y obtener el máximo rendimiento de una estrategia de marketing.

El camino que recorren los consumidores, desde que se plantean la idea inicial de adquirir un producto hasta que deciden realizar la compra, no es rectilíneo. Este camino se ve afectado por una innumerable serie de factores, entre ellos, los psicológicos.

Es a partir de este conocimiento cuando surge la necesidad de replantearse en qué medida influye el estado anímico del consumidor en la efectividad de una estrategia de marketing. En base a ello, será primordial crear un ambiente positivo que afecte dinámicamente el deseo de consumo.

La felicidad potencia el consumo

Existe un mito bastante arraigado que se ha estancado en la creencia de que si alguien está triste se siente más predispuesto hacia la compra. Los números de la infelicidad, entre los que incluimos los de la crisis económicas, están desmitificando esta creencia; ahora se sabe que cuando un país es consciente de estar pasando por una crisis, se repliega, las compras disminuyen y la economía entra en franco retroceso. Las estadísticas reflejan casos como el de Dinamarca, que se encuentra entre los países más felices del mundo según la ONU, figurando entre los que más dinero gastan en sus compras.

Hoy, que se celebra el Día Mundial del Consumidor, invita más que nunca a pensar detenidamente en la forma en que reacciona un consumidor dependiendo de su estado de ánimo. Es importante tener en cuenta que lograr una venta no se reduce a mostrar un producto "bueno, bonito y barato"; la consecución del objetivo de alentar el consumo se ve influida, incluso, por el estado anímico por el cual atraviesa un consumidor.

   

dia mundial del consumidor

Usabilidad y bienestar

El proceso de compra pasa por varias etapas y, de forma resumida, se inicia en la fase de la precompra, pasando por la compra hasta llegar a la poscompra. En el transcurso de este proceso, en el que la necesidad de compra evoluciona, ha de actuarse de forma proactiva.

Tanto si se trata de una tienda física como si lo es de una tienda online, es sustancial construir un ambiente pensado para el consumidor; creando una atmósfera en la que se sienta cómodo y que le motive positivamente en sus acciones para animarle a comprar. Esta sensación de bienestar se logra, en gran medida, brindándole un espacio de usabilidad en el que prevalezca la calidad de su experiencia.

Un cliente sabe lo que necesita y elige de forma racional entre las alternativas que se le presentan; su impulso lo lleva a intentar obtener siempre la mayor satisfacción con los recursos de los que dispone. Tener en cuenta qué es lo que motiva su comportamiento y su toma de decisión es dar un paso en dirección al éxito comercial.

La importancia del estado de ánimo

Un consumidor feliz es un cliente dispuesto a comprar productos que le acompañen en dicho estado emocional; en estos casos, su experiencia poscompra es habitualmente positiva, por lo que muy posiblemente se transforme en un cliente habitual. Hay que tener presente, además, que gran parte de la motivación se encuentra en la capacidad de conectar con las personas.

En definitiva, el fin último de todo ser humano es encontrar la felicidad; la capacidad de influir activa y positivamente en el alcance de dicha felicidad ayuda a construir una estrategia de marketing exitosa.

gastamos mas cuando estamos felices

Sería muy interesante que los lectores nos dejarais vuestra opinión y vivencias personales en los comentarios. Compartiendo experiencias es como podremos enriquecer nuestra comprensión, muy especialmente en lo que respecta a la influencia de las motivaciones y estados en ánimo en el comportamiento del consumidor

Y tú, ¿gastas más cuando estás feliz?

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