Cómo crear una estrategia efectiva de neuromarketing para tu empresa

Como vimos hace unos días el neuromarketing se ocupa de entender el funcionamiento de la mente de los consumidores mediante procedimientos científicos. Integra a profesionales de la neurología, de la sociología, de la antropología y del marketing para entender cuáles son los estímulos del cerebro humano en la toma de decisiones de compra. Como afirma Jürgen Klaric: "la publicidad debe volverse más científica".

Cómo crear una estrategia de neuromercadotecnia efectiva para empresas del mundo online

La primera premisa para crear una estrategia de neuromercadotecnia efectiva es entender que la publicidad y el marketing deben fomentarse en la ciencia, por lo que es preciso dejar el ego atrás. No se trata de dejar la creatividad a un lado, sino de incorporarla al final del proceso, cuando el análisis científico ya se ha realizado.

Se comparten, a continuación, ocho líneas de actuación que aportarán valor a una estrategia online.

1. A la mente humana le fascinan los ojos

Los ojos lo son todo, despiertan fascinación absoluta.

Siempre que se incluyan personas o modelos en los anuncios, hay que procurar que su mirada se enfoque hacia la información o producto que se quiere comercializar.

Primero se busca la mirada, luego la información.

imagen de muchos ojos

2. Amantes de la sencillez

Cuanto más sencillo es un planteamiento, más atrae.

Hay que plantear los banners, los anuncios, los post y las publicaciones de manera sencilla y clara.

La mente humana valora entender las cosas de una vez y con claridad.

3. Daño reversible

¿Por qué un establecimiento de comida rápida duplicó las ventas cuando lanzó al mercado su hamburguesa triple de carne? ¿Por qué no triunfó la campaña de ensaladas saludables en otro conocido restaurante de comida rápida si es lo que el consumidor decía que quería? La mente humana necesita riesgo, buscar los límites, hacer cosas que le saquen de la zona de seguridad. Eso sí, se habla de daño reversible, por lo tanto, cuando está a punto de perder la integridad, el cerebro retrocede hábilmente.

¿Por qué no poner un punto de riesgo y peligro en los anuncios?

4. Aprovechar su positivismo

El cerebro completa la imagen y, cuando lo hace, es muy positivo, siempre imagina lo mejor.

El consejo es que en los anuncios se muestre la acción antes de "el momento de la verdad": una modelo a punto de beber de una botella de agua o una pareja a punto de darse un beso.

Esta disciplina deja que sea el cerebro, y o el anuncio, el que cierre los procesos porque sabe que utilizará la mejor expectativa.

el cerebro completa las imagenes

5. Formas orgánicas

El cerebro se fascina con las formas orgánicas, no le gustan los noventa grados.

Las formas orgánicas son bien recibidas y esa lógica se puede aplicar al diseño de productos, pero también al diseño de páginas web, tiendas en línea, banners y publicaciones.

La mente humana lleva muchos años viviendo entre la naturaleza y está familiarizada con sus formas.

6. Tocar para creer

El cerebro disfruta lo tangible. Los cinco sentidos mandan estímulos al cerebro y el tacto es uno de ellos.

Aunque en el mundo digital el tacto con los productos y servicios es escaso, se debe intentar reproducir la experiencia táctil siempre que sea posible.

Si se vende un software de 20 000 euros, más vale que ese software venga acompañado de un packaging increíble, aunque se sepa que para instalarlo no haría falta el envío físico. Las personas quieren tocar para valorar.

sentidos envian estímulos al cerebro

7. Siempre con humor

El cerebro agradece el buen humor: quiere entretenerse y tener buenos momentos.

Hay que asegurarse de que en las estrategias de marketing online se tiene en cuenta transmitir un punto de frescura y de luz, de alegría y de satisfacción.

El cerebro humano es muy inteligente y quiere, por encima de todo, sobrevivir.

Tener en cuenta estos consejos permitirá crear campañas que llamen la atención, que generan emoción y que se queden para siempre grabadas en la memoria de los consumidores.

Una última anécdota. Jürgen Klaric afirma que las personas somos amantes del número tres. Enamora, funciona. Tres unidades se venden bien. Los tres mosqueteros o los tres cerditos pasaron a la historia porque eran tres, no cuatro. No obstante, todavía no se ha encontrado una explicación científica a este hecho: es un ejemplo de lo mucho que queda por investigar y descubrir.

El neuromarketing, por su comprensión científica de la mente humana, será aliado estratégico en los procesos de marketing y ventas. ¿Será posible que en los próximos años las empresas apliquen esta disciplina como ciencia imprescindible en sus estrategias de comunicación online? 

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