¿Qué es el marketing ético?

En plena era digital solo sobreviven los resilientes. Es decir, los capaces de adaptarse al medio para subsistir. Lo mismo sucede con los distintos modelos de negocio; únicamente persistirán los que sepan ajustarse al cambio y evolución. En este ámbito, el marketing se ha convertido en nuestra piedra angular para lograrlo.

Históricamente, el entorno del mercadeo ha recibido duras críticas sociales. Juicios fundamentados en precios abusivos, prácticas engañosas, ventas bajo presión, mala relación calidad-precio, obsolescencia programada. En definitiva, en un servicio insuficiente y deficiente para un consumidor que se siente en desventaja.

Asimismo, se le ha acusado de propiciar y propagar deseos falsos en el consumidor promoviendo un excesivo materialismo, así como de contaminar la cultura con una publicidad invasora de la que resulta difícil escapar.

Por este motivo hoy no basta con que adaptemos las nuevas técnicas y tecnologías. A la eficiencia, innovación y optimización de los recursos debemos sumarle un término ineludible: la ética.

responsabilidad social corporativa

¿Qué es el marketing ético?

El objetivo de toda empresa es alcanzar un beneficio. Para ello implementamos diversos modos de actuación para diferenciarnos de la competencia y aumentar así, nuestro rendimiento y rentabilidad. Pero para alcanzar nuestro propósito es necesario que atendamos a un principio fundamental: la Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

La comunicación interna es un elemento esencial en el establecimiento del buen proceder empresarial, tanto a nivel interno como externo. Cualquier compañía debe adoptar su propia ética organizacional con el fin de mejorar y optimizar las relaciones; tanto dentro de la organización como en los distintos mercados donde intercede.

Beneficios de la RSC: fuente de valor añadido

Actualmente, la ética se ha erigido como una inquietud ineludible en la relación cliente-empresario. Este concepto, en el entorno al que hacemos referencia, alimenta la confianza que sostiene la unión entre compradores y vendedores. Los atropellos o violaciones a la ética distorsionan la confianza y dificultan (o imposibilitan) las relaciones comerciales cotidianas.

Las empresas deben moverse en un ámbito ético y velar por sus intereses para protegerse de aquellos que se quieran lucrar con su mala praxis. Las compañías deben ser responsables y establecer políticas de mercadotecnia sobre las mismas. Y para conseguirlo es necesario la formación y el compromiso por su parte. La falta de experiencia o preparación impide a los empleados actuar de manera correcta ante un dilema de naturaleza moral.marketing etico empresas

El impacto de la tecnología y de la globalización en la sociedad ha favorecido las relaciones sociales y laborales en muchos aspectos, pero también ha provocado una gran brecha entre países y economías. Por ejemplo, ha supuesto el aumento del poder de las compañías con respecto al de los Gobiernos, ha impulsado los procesos de deslocalización, ha generado la privatización de servicios fundamentales, etc. Aspectos que han propiciado la necesidad de establecer políticas de RSC en las empresas.

El Marketing Ético surge ante la necesidad de aminorar el impacto negativo de las empresas en general y de las multinacionales en particular, sobre los derechos sociales, laborales, el entorno natural. En definitiva, sobre los Derechos Fundamentales. Esta estrategia corporativa debe extenderse al procedimiento habitual de todo modelo de negocio y de cada una de sus técnicas o maniobras.

Principios para alcanzar una mercadotecnia sustentable

1º Transparencia en la comunicación

Las diferentes estrategias publicitarias para cualquier producto o servicio, deben ser coherentes y justas para el consumidor. Debemos huir de la publicidad engañosa o confusa.

2º Precios equitativos

Otorgar un valor razonable beneficiará y potenciará la imagen de marca. El coste de cada producto o servicio debe estar dentro de lo recomendado o aconsejable.

3º Certificar el artículo

La manufactura de la empresa tendrá su propia garantía. Un resguardo necesario que avale al cliente y que le aporte seguridad en la compra-venta del mismo. Igualmente, la actividad corporativa ofrecerá una información fiable e íntegra de todo lo relacionado con la misma.

4º Velar por la intimidad del comprador

La reciente entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) prevalece sobre la privacidad de los consumidores y penaliza duramente a aquellas corporaciones que no cumplan con la ley.

Es necesario comprometerse con la protección de aquellas personas que confían sus datos personales a una entidad. Jamás se manejará un documento personal de manera fraudulenta o ilícita.

5º Compromiso con el suministro garante y el amparo de las personas vulnerables

Es necesario garantizar que tanto la empresa como sus proveedores han suscrito unas políticas de suministro ético en sus relaciones. Se trata de una parte fundamental para asegurar y acreditar que la cadena de suministro no atenta contra los Derechos Humanos y que actúa dentro del marco legal establecido.

estrategias de rsc

6º Mantener una actitud activa ante el consumidor

Los nuevos medios y redes sociales han facilitado y favorecido la comunicación entre vendedor y cliente. Por tanto, es indispensable mantener una feedback directo con el target. Debemos escucharlo, saber qué quiere, qué busca o qué le desagrada. Debemos atender para poder mejorar.

7º Estar en constante evolución

Innovar es una máxima vital. Es necesario adaptar el producto y/o servicio a las necesidades del mercado. Estancarse es sinónimo de fracaso. Por tanto, no acomodarse y estar atento a los avances del entorno es sustancial.

8º Atendiendo a sus políticas y naturaleza cada empresa establecerá su propio reglamento

Sirva como paradigma el elaborado por la Asociación de Marketing de España que se apoya en cuatro eslabones fundamentales:

  • El respeto. Es obligatorio acatar la legalidad existente en cada territorio en el que se actúe. Asimismo, se debe proceder según las normas y reglamentos de cada uno de los medios que se empleen para llevar a cabo la actividad.
  • El desarrollo. Debe existir un vínculo positivo entre la empresa y el cliente que debe transmitirse y extenderse a través de su actividad y relación.
  • La aportación positiva. El desarrollo de la acción debe suponer siempre un valor añadido, no solo para la mercadotecnia y las disciplinas que de ella dependen, sino también para la sociedad en general y para cada cliente en particular.
  • La asimilación. Es necesario que cada profesional del sector marketiniano adopte una serie de valores éticos: compromiso, honradez, autenticidad, transparencia, seriedad y eficacia.

Aspectos primordiales y necesarios, para garantizar las buenas prácticas profesionales de marketing en un mercado cada vez más competitivo y copado.

Y tú, ¿qué mejorarías de tu empresa o como empresario?

    

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